Chamberí, el barrio testigo de la educación de vanguardia en el siglo XIX

Sep 1, 2017 | Distrito, Pasado | 0 Comentarios

Salomé Arnaiz González

Chamberí fue el barrio de Madrid testigo principal de la actividad que Federico Fliedner, pastor protestante alemán que aterrizó con su familia en España en 1870, realizó durante toda su vida a favor de la educación en España.

Su llegada fue posible en el contexto histórico español que sucedió a la Revolución Gloriosa y la aprobación de la Constitución Española de 1869 que reconocía por primera vez la libertad religiosa y de culto en España. Este reconocimiento trajo consigo la llegada de corrientes intelectuales, de pensamiento y religiosas que abrieron los ojos de España a una nueva realidad, y con ella, a la llegada de misioneros procedentes de muchos países de Europa entre los cuales se encuentra Alemania y la propia Familia Fliedner.

En aquel momento, los índices de analfabetismo en España eran alarmantes, pues se situaban en torno al 70% en la población masculina y alcanzaban el 80% en el caso de las mujeres. Federico Fliedner, que procedía de una familia bien posicionada y que había levantado una obra social muy importante en Alemania que perdura hasta la actualidad, dedicó sus primeros años, fundamentalmente, a levantar y sostener escuelas primarias elementales en Madrid y en muchos otros municipios del país. Lo hizo, además, trayendo consigo las más avanzadas metodologías pedagógicas, impensables y rupturistas con el sistema institucionalizado, procedentes del Krausismo y del influyente pedagogo suizo Pestalozzi: la coeducación de niños y niñas, la enseñanza de idiomas modernos o la importancia del ejercicio físico para el desarrollo de los alumnos, contaban entre ellas.

Sin embargo, la etapa de apertura que acompañó al Sexenio Democrático en España se frustró con la Restauración borbónica, momento en el que la libertad que por pocos años se vislumbró se convirtió en unos casos en mera tolerancia y en otros, en una persecución tácita y encubierta, con la que muchos protestantes, entre los que estaban los Fliedner, tuvieron que lidiar. De hecho, cuando Federico Fliedner se propuso continuar la labor que ya realizaban las escuelas primarias construyendo un instituto de educación secundaria, tuvo muchos problemas para hallar el lugar en el que poder hacerlo, pues tal y como leemos de su propia pluma en sus Memorias: “… la gran mayoría de los propietarios, no estaban dispuestos a vender el terreno a los protestantes”.

Tras los muchos obstáculos que debió superar durante los más de cinco años que duraron las obras, y gracias entre otras cosas a la buena relación que mantenía con personalidades de la talla del Conde de Romanones o con el propio Primer Ministro de España Cánovas del Castillo, Federico Fliedner abrió las puertas el 31 de octubre de 1897 del colegio al que llamó “El Porvenir”.

Fallecido Federico Fliedner en 1901, sus hijos continuaron al frente de toda la obra educativa que había levantado (colegios, una editorial-librería, un orfanato en El Escorial, una residencia de ancianos…) y a la que acudían personas no sólo protestantes, sino católicas y personas que no manifestaban filiación religiosa alguna, pues para Federico Fliedner, lo importante era atender las necesidades de todos independientemente de cuáles fueran sus convicciones.

Pero a El Porvenir, como centro más importante de toda la labor de los Fliedner, no le esperaban pocas vicisitudes a lo largo de un convulso siglo XX español. Este colegio, situado en pleno corazón del barrio de Chamberí, fue el principal de los refugios para los vecinos del barrio cuando durante la Guerra Civil Española, el frente estaba a pocos kilómetros de la zona y familias enteras tenían que venir a protegerse de los bombardeos y pasar las noches en los sólidos sótanos de El Porvenir. Cientos de desayunos, comidas y meriendas eran repartidas diariamente entre la gente del barrio en el colegio cuando la “Ayuda Suiza” vino a atender a una población española empobrecida y hambrienta durante la guerra. Funcionando la labor educativa de modo clandestino durante la etapa de la dictadura posterior, el colegio El Porvenir logró sobrevivir hasta los tiempos de la democracia gracias, en buena medida, a la protección dispensada por la Embajada Alemana.

Este año 2017, el colegio El Porvenir celebra en el barrio de Chamberí su 120 cumpleaños y recuerda con especial cariño la apasionante historia, apenas resumida aquí en unas pocas líneas, que hay tras sus instalaciones.

V Centenario de la Reforma Protestante

Para la Fundación Federico Fliedner, a la que pertenece El Porvenir, y para el propio colegio, este año 2017 no es sólo significativo porque el centro cumpla 120 años, sino porque además, este año se celebra en todo el mundo el V Centenario de la Reforma Protestante. Fue en 1517 cuando el monje agustino Marín Lutero, clavó las conocidas 95 tesis en la puerta de la Iglesia de Wittemberg, iniciando un debate con la doctrina imperante en aquel momento y especialmente con la práctica generalizada de las indulgencias.

Este acontecimiento de relevancia mundial por su importancia histórica y cultural, está siendo celebrado por todos los países de nuestro entorno y también por España. Se trata de un aniversario relevante para el colegio El Porvenir y para la Fundación Federico Fliedner no sólo por los orígenes protestantes del colegio y de la institución, sino también porque la Reforma Protestante trajo consigo una conciencia renovada de la inmensa importancia de la educación. De hecho, la propia convicción de Martín Lutero era que “si prosperan las escuelas, todo prospera” en una sociedad.
En este aniversario tan significativo para Europa y para España también, el colegio El Porvenir y la Fundación Federico Fliedner desean contribuir a poner en valor una preciosa parte de la historia del Barrio de Chamberí muy desconocida para la gran mayoría de la población madrileña y en general, española.

“1517-2017, Rescatando un Tesoro Protestante”

Con motivo de estos dos significativos aniversarios, la Fundación Federico Fliedner a través de su Archivo Histórico, organiza junto a la Universidad Complutense de Madrid, la Exposición conmemorativa “1517-2017, Rescatando un Tesoro Protestante”, que tiene como objetivo poner en valor la aportación que el protestantismo ha hecho a favor de la Historia de la Educación en España.
La Exposición rescata un tesoro de gran valor, del que el Barrio de Chamberí ha sido testigo durante más de 120 años y que permanece en el desconocimiento para la ciudad de Madrid y para España en general, motivos muy convincentes para visitarla cuando abra sus puertas en la Sala de la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla el próximo 19 de octubre.

Para el colegio y para la Fundación, tiene además un significado muy especial que esta Exposición se organice en colaboración con la Universidad Complutense, pues fue allí donde el propio Federico Fliedner, con el propósito de conocer en profundidad el sistema educativo español cursó, después de realizar el Bachillerato español, los estudios de medicina recibiendo su tesis doctoral la calificación de “Admirable” por parte de un Tribunal presidido por el Doctor Ramón y Cajal.

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